El estrés y la depresión en la escuela

Por: Mtra. Alejandrina Citlalli Gómez Segovia



Normalmente cada uno de nosotros vivimos en estrés que muchas veces nos rebasa, ya sea por el trabajo, los gastos por pagar, la preocupación de los hijos, del quehacer, la pareja, entre muchas otras.

Y al final no terminamos de ver y entender ¿Qué es lo que nos hace sentirnos tan mal?, ¿Por qué las emociones son más fuertes que nosotros?, ¿Por qué nos dejamos abatir?, ¿Por qué sentimos desesperanza?, inclusive noches de insomnio y ansiedad.

Y algunas ocasiones no podemos controlar el llanto, o sentimientos de frustración e impotencia quedando en estado de vulnerabilidad.


Por eso te escribo el día de hoy, a ti que estás pasando por una situación difícil que te mantiene emocionalmente inestable, todos alguna vez pasamos por algo que nos mantiene afligibles en un estado de alerta.

Tenemos derecho a no tener ganas de levantarnos de la cama. O a tener días grises, sin ganas de salir de casa; ¡¡¡Vamos, tu puedes!!! Sacúdete y como decía el pensador Lao Tzu <<Ten paciencia hasta que el barro se asiente y el agua este clara, permanece inmóvil hasta que la acción correcta surja por si misma>>.

Lo importante es no abandonarnos, sino por el contrario es dejar que lleguen cosas nuevas; ahí está el secreto de soltar, perdonar y transformar.

Y es que nos encerramos en nosotros mismos en pensar que no hay salida, en conformarnos, y nuestra mente se llena de problemas, ideas y creencias erróneas que nos afectan y ocupan la mayor parte de nuestras vidas, cosas que llevamos cargando por años como un lastre.

Y sabes, muchas veces no queremos soltar porque nos cuesta trabajo, sentimos culpa o creemos que es nuestra responsabilidad, debemos saber que nadie es culpable de nadie y cada uno es responsable de su vida y sus actos.


La mayor parte de nuestras vidas llevamos esta carga por años, pero si nos diéramos la oportunidad de soltar el pasado y dejar de preocuparnos por el futuro, viviendo en el aquí y el ahora, en el presente, es decir, vaciarnos y dejar entrar a la creatividad, el amor, el perdón, el crecimiento, la aceptación y lo más importante rescatar a nuestro niño interior con dulzura, confianza y autoestima.

Por eso te invito a hacer un alto, una pausa en tu vida; cierra tus ojos y respira profundamente y piensa en todo lo que te hace feliz y en una exhalación fuerte y si puedes gritar saca toda esa basura, pues cuando inhalamos estamos observando, dándonos cuenta de nuestras carencias, miedos, sombras, de todo lo que nos provoca miedo, nos pone tristes y después de mirarte compasivamente exhala. Pues el hacerlo descarga todo aquello que te atormenta, te sentirás más ligero; es un pequeño paso, el primero de muchos, después es buscar a profesionales de la mente para hacer que te ayuden a sanar esas heridas dolorosas (entre ellos están el psiquiatra y el terapeuta) esto es lo más difícil porque es reconocer que estas enfermo o enferma de las emociones y requieres ayuda; pero requieres de trabajo, voluntad, actitud, disposición, compromiso, deseos de sanarte y ser feliz.


No estás sola o solo en esto, siempre hay alguien que te puede apoyar, escuchar sin juzgar, criticar o lastimar. Tu eres tan valioso que mereces estar bien; solo necesitas si quiero sanar; si supieras que esta enfermedad es el mal del siglo de muchos jóvenes, adultos e inclusive niños no sabían que la padecían y ahora ya no están, quizás no hubo una mano que los ayudara; Si, la puerta más fácil a la depresión es el suicidio.

Las estadísticas señalan que de cada 10 personas, 6 sufren de depresión, lo cual ha provocado un gran impacto social en México y el 3% de cada 5 personas sufrirá un episodio depresivo y esta enfermedad está asociada a otras como es la ansiedad, las adicciones; todo esto hace que se convierta en un problema grave, el cual debe ser atendido, porque muchas veces esta enfermedad es silenciosa o algunas otras no les prestan la atención que realmente requiere.


En México como en el resto del mundo, al menos la mitad de los casos de trastornos mentales ocurren antes de que las personas cumplan 21 años y lo más alarmante es que no son tratados y afectan de ser una enfermedad emocional puede pasar a una física como del corazón, diabetes mellitus, hipertensión arterial, desnutrición, síndrome de intestino irritable, trastornos de ansiedad, ideación suicida e inclusive llegar al suicidio y complicaciones en el tratamiento del cáncer, por eso es tan importante que seas y diagnosticada y atendida, por tal motivo te invito a que si tú te sientes con algún síntoma acudas de manera inmediata con los profesionales de la salud mental y te atiendas para tener calidad de vida, de manera sana y feliz.

Y la mejor manera de hacerlo es la prevención con pláticas y no tener que pasar a una etapa remedial o catastrófica.

Y que debemos trabajar para sanarnos.

- El auto concepto

- El autoestima

- La autorregulación de emociones

- La autodeterminación

- La autorrealización


Recuerda la responsabilidad es individual es tuya y de nadie más, conscientemente de que uno debe <<levantarse a uno mismo, sin ayuda de nadie>>


Pero a pesar de que no pudieras lograrlo pide ayuda, recuerda que no estás solo y que todos necesitamos de todos, trabajando colaborativamente por el bien común.

Repite << Yo puedo, yo creo, yo soy y lo voy a lograr>>.

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