El CTE, el Maestro y el lavadero

Por: Dr. Francisco Torres Roca

Zeuxis y Parrasio

Cada época tiene sus propios matices; sus guerras y guerreros, sus mitos y leyendas, batallas y victorias, virtuosos y eruditos, sus amantes y amores. En un cierto día del siglo V antes de Cristo, el orgullo de dos pintores se disputaba el título de mejor artista. Así que convinieron realizar su opera prima para, de una vez por todas, determinar quién era el máximo representante del dibujo.

Para ganar tal combate, ambos buscaron la más sublime de las inspiraciones en los paisajes y alrededores del Mediterráneo. Tarea nada sencilla pues, en los ojos adecuados, casi cualquier cosa puede ser digna de inmortalizarse en un lienzo. Finalmente se llegó el día de la verdad; los contendientes develaron sus talentos.

Zeuxis fue el primero. Al correr la cortina de su cuadro se descubrió un racimo de uvas tan nítidamente ilustrado que, incluso unos pájaros se acercaron y, engañados por la maestría del detalle, comenzaron a picotear la falsa fruta. Ante tal confusión, difícil se veía para Parrasio; una oportunidad de superar las pinceladas vinícolas era francamente remota.

Así, cuando le llegó su turno y se le pidió que develara su retrato. Al quitar la cortina los dejó a todos perplejos; la cortina misma era el cuadro. Zeuxis engaño a los animales, Parrasio engañó a los hombres.

Doxa y episteme

En la estructura del pensamiento de Platón, podemos distinguir un dualismo ontológico. Al primero de ellos se puede acceder por medio de los sentidos, todo lo que se puede ver, tocar y oler. Sin embargo, tal ontología también es accesible a un animal. Por ejemplo, una vaca que siente hambre usa su olfato para buscar comida, pero por la imperfección natural de su esencia es susceptible al engaño, igual que las aves al picotear un dibujo en el mal entendido que, a sus ojos, se percibía como alimento. Entonces, aún cuando el bovino acierte a la hierba que sí puede comer, no deja de ser el resultado de un conocimiento imperfecto, apenas superior a la ignorancia: llámese doxa y entiéndase como una simple opinión.

Por el contrario, existe otro tipo de conocimiento infalible, inmutable y exento de error; la episteme. Este pensamiento es accesible por medio de la razón, la cual yace en una dimensión abstracta pero perfecta. Para entender mejor esta dimensión imaginemos un uno, ¿qué es lo que viene a tu cabeza?, ¿el trazo vertical que representa al número 1 ó, una manzana, un árbol, una venta, un universo? El número uno es pues un concepto, una idea que bien puede transponerse, al menos de manera parcial a la realidad sensible en la que percibirías un objeto cualquiera, pero que al final está respaldado por la perfección inmutable e inamovible del concepto del uno.

Por cierto, en la puerta de la Academia de Platón había una inscripción que decía “Nadie entra aquí si no sabe matemáticas” ya que esta asignatura es episteme certera.

CTE

En un análisis sobre los vicios y las malas prácticas docentes que se dan en especial durante los Consejos Técnicos, resalta un hábito sumamente destructivo: la formulación de juicios de valor. Y peor aún cuando esos juicios subjetivos, o doxas diría Platón, sirven de base para estructurar hipótesis sobre los buenos o malos resultados escolares.

La ideología pragmática de una reunión colegiada termina por ser algo no poco diferente a una plática casual de lavaderos, donde una lista interminable de quejas se convierte en la catarsis docente, con la cual, se objeta casi cualquier iniciativa pedagógica, o se mal encaminan otras que, aunque bien intencionadas, carecen de una base epistemológica; es decir de un sustento científicamente verdadero.

He aquí entonces que los docentes, tal vez por lo cotidiano o lo humano de su labor, pierden de vista la objetividad filosófica para construir iniciativas basadas no en la razón, sino en las vísceras.

El docente atrapado en la doxa contemporiza un modo inauténtico y no se da cuenta del error porque se circunscribe a él. Todos los fenómenos sensibles conforman un cuerpo de síntomas que lo rodean como a un espectador y le confunden la enfermedad, ignorando que al síntoma subyace una raíz, siendo lo demás sino la consecuencia de lo primero. Para superar pues el error, es requisito imprescindible, eliminar la consecuencia lógica de la opinión impersonal por más descabellado que eso pudiera parecer.

No hay que olvidar que muchas afirmaciones científicas resultaban excéntricas cuando fueron elucidadas la primera vez, el sol como centro del sistema solar, un planeta Tierra esférico o la evolución de las especies.

El quid de la verdad

No dudo que estás palabras le puedan parecer rudas a algunos, si es así aclaro que la fuente de su turbación proviene del mismo mundo sensible, objeto de la presente crítica.

No olviden pues, que la opinión nace en todos los hombres y por lo tanto se “acorrienta”, pero la acción de la enseñanza científica tan solo toca a los maestros que buscan la razón.

En la doxa participan todos los hombres y todos los animales, pero, en la intelectualidad, participan solo los dioses y muy pocos hombres. Más los pocos virtuosos, en la democratización de la verdad, rechazan a todos los dioses y regresan a los suyos nuevamente al igual que Prometeo cargando una antorcha con el fuego de la esperanza, para que el hombre domine sus sentidos y no los sentidos dominen al hombre. Sí, la flama quema, pero también ilumina.

Esta columna, “Educalipsis” será, con humildad de rigor, una tenue luz de episteme, no la pierdas de vista en la oscuridad de la doxa. Per virtutem ad lucem..

Y, de ahora en adelante, por más fuerte que sea la tentación de caer en suposiciones “evidentes”, no seas como los pájaros engañados por los sentidos. Analiza las circunstancias bajo el riguroso escrutinio de la razón. Y tal vez, solo tal vez un día haya una inscripción a la entrada de los Colegiados que diga “Nadie entra aquí si no sabe matemáticas” pero que curiosamente nadie más se halle afuera y nadie más quepa dentro…

franciscotorresroca@outlook.com

Material externo

Para mejor comprender la abstracción de la razón inmutable te dejo el siguiente material externo:

1.- Breve bosquejo de Platón y sus ideas por Liliana de Castro del canal “Socrática”

https://www.youtube.com/watch?v=IwJcr_4Jr28

2.- La segunda dimensión por Carl Sagan de la serie de “Cosmos”

https://www.youtube.com/watch?v=P6MQBb51jas

3.- La Conciencia y el límite de la Ciencia por Russell Stannard de la serie “Boundaries of the Knowable”

https://www.youtube.com/watch?v=IF54xqYhIGA

4.- Platón y la Teoría de las ideas y dualismo por Enric F. Gel Erick del canal de Youtube “Adictos a la Filosofía”

https://www.youtube.com/watch?v=Yscq3PauprE&t=742s

Bibliografía

PRINCIPIOS DE FILOSOFÍA UNA INTRODUCCIÓN A SU PROBLEMÁTICA

Adolfo P. Carpio

Editorial Paidos

El porvenir de la razón

Julián Carvajal Cordón (Autor)

Editorial : Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha (27 enero 2005)

Idioma: : Español

La leyenda de Zeuxis y Parrasio

Jesús María del Rincón Artista, Pintor y Retratista bicubicart@gmail.com

https://www.galenusrevista.com/IMG/pdf/arte-11.pdf

La Conciencia y el límite de la Ciencia por Russell Stannard de la serie “Boundaries of the Knowable”

https://www.youtube.com/watch?v=IF54xqYhIGA

Platón, Obras completas, libros I, II, III, IV, V

Edición de Patricio de Azcárate, tomo 7, Madrid 1872

http://www.filosofia.org/cla/pla/img/azf07007.pdf

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